viernes, 11 de noviembre de 2011

Medio abrazo, medio apretón de manos.

Si ahora me quema un beso la boca, pues que arda. Así que, me levanto, cojo esa carta y la guardo donde no pueda volver a verla. 

- Que no eres ninguna Sally, aunque te sientas un poco sola y estés hecha a trozos -

Me prometo aguantar la respiración, que no me dolerá que no me eches de menos, ni me busques, ni que cualquier excusa sea buena para abrazarme.

- Traga, traga, traga -

Dejo de lamer la herida y tiro a la basura el “quizás más adelante…”

- Me perdono y te perdono -

No hay comentarios:

Publicar un comentario