lunes, 27 de junio de 2011

¿Qué tienen las camas (además de mucha suerte)…


… que es echarte sobre una de ellas y que te empiece a sobrar ropa?

Eres horrible, un sinvergüenza. Fresco, como el que siento en la lengua cuando me besas después de subir muchas escaleras. Como el de la piel contra las sábanas cuando me dices que vuelva a cambiarme de sitio. Solo por el fresco, dices, que contra el calor no se puede hacer nada más que airear las sábanas cambiándote de sitio. Yo lo acepto, pero digo yo que podrías dejar de mirarme de esa manera cuando te paso por encima. Que si bien me creo eso de airear las sábanas, no creo que con esas miradas vaya a bajar la temperatura de la habitación. 

Aunque bien puedes, si quieres, volver a subir y bajar las escaleras y bañarme con tu saliva como si de una buena ducha fría se tratase, sin más asco que el que pueda sentir el que toma un vaso de agua cuando tiene sed. Pero, por lo que más quieras, esta vez enciende el ventilador cuando tu aliento vuelva a quemarme.

1 comentario:

  1. lo que me queda clarito.... que te gusta mucho esa persona. Porque con la calor que hacia y las babas resbalando por tu piel caliente, ufffff.

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